Los cangrejos de manglar es uno de los alimentos que está estrechamente
ligado a la historia del Puerto Principal.
De su hábitat directo a la Caraguay. Este famoso mercado en el sur de la
ciudad de Guayaquil es el principal punto de venta y distribución del cangrejo.
Aquí el crustáceo empieza su ruta, luego los cangrejos rojos salen en
planchas cuatro atados de 12 cangrejos cada uno, a ofrecerse en las diferentes
calles de la urbe.
Pero es por las noches cuando su olor sancochado con hierbas envuelve a
la ciudad.
Los cangrejos han sido desde siempre uno de los manjares predilectos en
Guayaquil, hay ofertas a toda hora, y los combos enganchan a quienes no dejan
pasar ni un fin de semana sin degustar su delicioso sabor.
En cada rincón de esta urbe hay un cangrejal. En ellos se remplazan los
cubiertos y manteles, por tablas y martillos.
Dependiendo del paladar y el apuro del comensal, hay diferentes formas
de consumirlo. La tradicional es usando las manos para obtener su carne, pero
también existen restaurantes donde existen otras opciones para saborearlo más
rápido.
Para los amantes del cangrejo los meses más difíciles son los de la
veda. Y hay dos en el año, desde el 15 de enero hasta el 15 de febrero y desde
el 15 de agosto hasta el 15 de septiembre.
El cangrejo es el plato estrella de Guayaquil, incluso desde antes de
nacer como ciudad.
Historiadores y chefs coinciden en que desde 1526 los habitantes
prehispánicos de la Isla Puná y del Golfo de Guayaquil se alimentaban con este
fruto del manglar. Difícil contenerse ante su olor e indescriptible sabor.
.jpg)









No hay comentarios:
Publicar un comentario